Tamaño de letra:

El disfrute y deleite de Dios

 Creados para Su Deleite

El disfrute mutuo y recíproco entre Dios y el hombre

¿Alguna vez se ha preguntado cuál es el verdadero propósito de su existencia? A menudo la religión nos enseña que fuimos creados para cumplir una larga lista de deberes o para agotarnos en el esfuerzo humano. Sin embargo, las Escrituras revelan una verdad maravillosa: usted ha sido creado para el disfrute y el deleite de Dios. La cumbre de la experiencia espiritual no se halla en hacer cosas para Él, sino en participar de una satisfacción mutua. Aunque lo único que complace plenamente al Padre es Cristo, al recibirle y ser unidos a Él en un solo espíritu, nosotros pasamos a ser Su complacencia, Su tesoro especial y Su mayor alegría. Como dice Efesios 1:6: «Conforme al beneplácito de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos agració en el Amado».


 1. El beneplácito de Su corazón y el tipo del matrimonio

Dios no nos salvó por mera obligación u opción de emergencia; lo hizo movido por el deseo profundo de Su ser. Las Escrituras nos revelan que Dios opera conforme a Su economía divina, la cual nace del beneplácito de Su propia voluntad eterna:

  • La predestinación divina: Fuimos seleccionados y destinados desde antes de la fundación del mundo para ser Sus hijos, no por un decreto frío, sino por el puro agrado y deleite de Su corazón.
  • El misterio del matrimonio: La iglesia es el producto directo de la unión orgánica de Cristo con el hombre. La experiencia matrimonial humana es un tipo o reflejo de nuestra relación con el Señor. Cuando en una pareja ambos cónyuges dejan de buscar lo propio para buscar el bienestar del otro, el resultado es un matrimonio feliz. Esto funciona de la misma manera con Dios: Él anhela y busca ser amado y complacido por medio de nuestro amor y adoración.

 2. Adán, Eva y la gran exclamación de gozo

La creación nos muestra de forma figurada el deseo más profundo de Dios respecto a Su iglesia. Adán es un tipo claro de Cristo. Cuando Dios vio que el hombre estaba solo, le dio una compañera para hacerlo feliz. Al ver a Eva —quien es un tipo de la iglesia—, Adán supo que ella procedía de su propio ser y exclamó con un júbilo desbordante: “¡Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne!”. De la misma manera, la iglesia es la contraparte eterna de Cristo, producida de Su misma vida.

Por esta razón, cuando el Señor Jesús caminaba hacia la cruz, estuvo dispuesto a soportar el sufrimiento debido al “gozo puesto delante de Él”. Ese gozo era saber que, mediante Su muerte y resurrección, lograría la impartición de Su vida para dar origen a Su amada iglesia.


 3. El fluir de la adoración y el gozo en el Cuerpo

Para que nuestra adoración y amor complazcan verdaderamente a Dios, no pueden brotar de nuestro esfuerzo natural o religioso. Debe proceder de Su mismo Espíritu, es decir, de Cristo viviendo, fluyendo y operando en nosotros. Al ser regenerados y recibir la vida divina, ¡Dios no nos mira con indiferencia ni mera tolerancia, sino que nos celebra con gozo!

Si permanecemos en la presencia del Señor y guardamos de manera práctica la comunión en el Cuerpo de Cristo, Su Espíritu satura nuestro ser. ¡El mismo gozo del Espíritu del Señor se convierte automáticamente en nuestro propio gozo y nuestra fortaleza diaria!

El disfrute práctico de hoy: No intente agradar a Dios mediante sus propias fuerzas o capacidades humanas. Hoy mismo, ejercite su espíritu humano para unirse al Señor en intimidad. Tómese unos minutos para invocar Su nombre de manera viva (¡Oh, Señor Jesús!) y ore abriendo su corazón: "Señor Jesús, me rindo a Tu amor. No quiero trabajar para Ti en mis propias fuerzas; quiero disfrutarte y permitir que Tu corazón halle complacencia en mí". Al unirse a los hermanos en los grupos vitales, recuerde cantar y alabar desde el espíritu, pues: «¡Oh, qué gozo! ¡Oh, qué amor! ¡Dios y el hombre en unión, la iglesia son!».

📚 Fuentes Bibliográficas
  • La Santa Biblia, Versión Recobro (Notas de estudio en Ef. 1:6, Mt 3:17 y 1 Cor. 6:17).
  • La economía de Dios, Capítulos sobre el deleite de Dios y la producción de la iglesia. Witness Lee, (Living Stream Ministry).

Publicaciones más vistas

Contacte con nosotros

Libros gratís y Publicaciones

El hombre natural y el espiritual