El Plan eterno de Dios
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🏛️ El Plan de Dios: De la Creación a la Edificación
El propósito eterno de nuestro Dios consiste en obtener un grupo de personas redimidas que actúen como un vaso corporativo viviente. Él no busca meramente ser adorado desde la distancia, sino ser contenido e infundido en nosotros para manifestar Su gloria en el universo. Para lograrlo, Dios traza un diseño arquitectónico perfecto. La Biblia se abre en el Génesis presentándonos Su primera gran obra: la creación física, y concluye en el libro de Apocalipsis con una visión monumental: la santa ciudad, la Nueva Jerusalén (Ap. 21:2). Es vital notar que esta gloriosa ciudad no es el resultado directo de un acto creador instantáneo, sino la obra cumbre de Su edificación divina y orgánica.
1. Los dos extremos de la Biblia y la analogía arquitectónica
El ministerio de Watchman Nee y Witness Lee nos aclara la distinción fundamental entre crear y edificar: la creación material proveyó únicamente el "sitio de construcción" y la "materia prima" inicial (el barro humano). Dios no desea quedarse con un terreno lleno de materiales dispersos o independientes. Su obra actual en la iglesia no consiste en crear nuevas cosas de la nada, sino en **edificar, entretejer y mezclar** a Sus hijos transformados.
La creación es Su primer peldaño; la edificación es Su meta final. Entre estos dos extremos del arco bíblico, Dios ejecuta de forma progresiva **cinco hechos principales** que debemos grabar firmemente en nuestro corazón como el motor de nuestra experiencia cristiana:
- •La Redención: Nos rescató de nuestra condición caída, proveyendo la base jurídica legal ante la ley divina.
- •La Regeneración: Dios en el Hijo entró en nuestro espíritu humano para ser nuestra vida espiritual, haciéndonos nacer de nuevo de Su propia naturaleza divina.
- •La Transformación: Un proceso metabólico interno y constante que reemplaza nuestros elementos naturales caídos por la esencia viva del Dios Triuno.
- •La Conformación: El paso donde adquirimos plenamente la madurez formal y la fisonomía espiritual idéntica a la del Hijo de Dios.
- •La Glorificación: La consumación suprema que nos sumerge en la gloria divina, corporificándonos eternamente como la Nueva Jerusalén.
2. El proceso del Dios Triuno y la analogía del té
Para llevar a cabo este vasto diseño arquitectónico, el Dios eterno decidió pasar voluntariamente por un proceso histórico. A fin de ilustrar esta profunda verdad de forma sencilla, el ministerio utiliza **la metáfora de una taza de té**. Al principio se tiene agua pura y transparente (lo que representa a Dios en la eternidad, antes de la encarnación). Luego, se introduce una bolsita de té en el agua. La bolsita pasa por un proceso de infusión: aporta su color, aroma, sabor y propiedades.
De la misma manera, Dios dio dos pasos monumentales para consumar Su plan:
El primer paso fue la encarnación: Dios se hizo carne en Jesucristo, introduciendo la divinidad en la humanidad. Él anduvo en la tierra por más de treinta años y en la cruz derramó Su preciosa sangre, resolviendo jurídicamente el pecado y cancelando todo elemento negativo. El segundo paso fue la resurrección: «Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante» (1 Co. 15:45). Al vencer a la muerte, Su Espíritu se convirtió en el Espíritu vivificante.
3. El Espíritu vivificante: El suministro procesado
Siguiendo la ilustración del té, el Espíritu que hoy habita en el Nuevo Testamento no es simplemente el Espíritu de Dios en Su condición original absoluta; es **el Espíritu de Jesucristo**. Este Espíritu ahora contiene de manera concentrada la naturaleza humana perfecta de Jesús, la eficacia absoluta de Su muerte en la cruz y el poder indestructible de Su resurrección. Todo está completamente asimilado y mezclado en este suministro vivificante.
Dios pasó por este proceso con el único fin de poder ser inhalado, bebido y asimilado de forma orgánica por Sus creyentes. Cristo ha hecho de nuestro espíritu humano Su morada permanente; se ha entrelazado con nuestro ser para que podamos experimentarle momento a momento, garantizando que jamás nos dejará ni nos desamparará mientras nos edifica como Su habitación mutua.
El disfrute práctico de hoy: Al comprender esta maravillosa visión panorámica de la Biblia, cobre conciencia de que usted no es un mero observador de un plan lejano, sino un componente vivo en el proceso de edificación de Dios. No intente transformarse o conformarse a la imagen de Cristo mediante sus recursos humanos o disciplinas mentales religiosas. El "Té divino" ya está en su espíritu. Hoy, simplemente beba de Él. Detenga sus pensamientos ansiosos, ejercite su espíritu e invoque de manera viva: "¡Oh, Señor Jesús! Me rindo a Tu obra edificadora. No quiero ser un ladrillo aislado. Bebo e inhalo Tu Espíritu vivificante el día de hoy para que Tu proceso metabólico cambie mi carácter y temperamento". Al abrir nuestro corazón en comunión transparente con los hermanos de los grupos vitales, permitimos que las piedras vivas se unan orgánicamente, manifestando la antesala de la Nueva Jerusalén aquí en la tierra.
📚 Fuentes del Ministerio
- La Santa Biblia, Versión Recobro (Notas de estudio en Ap. 21:2, 1 Co. 15:45 y Fil 1:19).
- La economía de Dios, Capítulos sobre los cinco hechos principales y el Espíritu vivificante. La edificación de la casa de Dios. Witness Lee, (Living Stream Ministry).
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